Dulce Imaginación
- Yania Suan Lizarazo
- 7 sept 2021
- 3 Min. de lectura
Había una vez una pequeña niña, llamada Dulce, piel morena, cabello rubio y
ojos totalmente negros, ella era de contextura gruesa y le encantaba vestirse con
ropa ochentera, antisocial y muy tímida porque tenía una condición especial en
su piel.
Una de las cosas que más amaba era pintar. Pero lo hacía como nadie lo haría,
cuando llegaba la noche se iba a "dormir", cantaba una dulce canción que la
hacía tele transportarse a otro mundo, era su mundo, pues cada noche pintaba
paisajes, inventaba criaturas hermosas las cuales llamaba amigos, era tan feliz,
aún sabiendo que era una fantasía prefería vivir en ella que aterrizar en la
realidad.
¿Cómo es la realidad qué vivía? Al ser algo diferente a los demás no solo
físicamente, sufría rechazos y burlas, por ello cuando iba a la escuela, pasaba
ansiosa toda la jornada para así poder ir a su casa.
Por otro lado, sus padres trabajaban bastante, a pesar de que ya estaba "grande"
(12 años). Siempre quiso tener la compañía más profunda de sus papás.
También le aburría las circunstancias en las que está el planeta, recordaba como
era la naturaleza cuando apenas era una niña pequeña, ponía triste pues ahora
casi no había árboles, el color ya no era verde saturado, sino que todo lo veía
pálido, en su mundo pintaba entornos espectaculares, realmente fantásticos.
Llegó el verano, nunca había estado tan feliz así que duró toda esta temporada
en su mundo feliz, al llegar a la escuela la maestra les pidió que hicieran un
proyecto en donde contarán lo que habían hecho en las vacaciones.
Se puso muy contenta e inició a hacer su proyecto muy inspirado, en el contaba
la historia de su mundo, describió a sus amigos y narró algunas de sus aventuras,
todo esto lo acompañó de pinturas qué había hecho con mucho esfuerzo.
Cuando terminó de exponer, todos se burlaban de ella y la maestra le dijo que ya
estaba muy grande para tener amigos imaginarios, etc. Se llenó de rabia y
tristeza, salió corriendo del salón para el patio.
Sacó su bitácora de fantasías e inició a hacer dibujos de su maestra y
compañeros, allí su mejor amigo "Lucas" una criatura enorme con un solo ojo y
manchas en la piel, salía de su mundo para ir a rescatar a Dulce para llevársela y
protegerla, ella terminó su dibujo, secó sus lágrimas y cerro la bitácora, al
levantar la mirada vio una sombra enorme, detrás de ella estaba Lucas furioso, el
cual fue a donde estaba su curso, arrancó el techo de la escuela los cubrió con
brillantina negra, la cuál manchada sus pieles, les impedía reír y les gritó llorando
que no le hiciera daño a la pequeña Dulce. Todo quedaron aterrorizados y
salieron corriendo.
Dulce claramente estaba feliz pues las personas que más le hicieron daño habrían
tenido su merecido, así que regresó a su casa con Lucas, se fue a dormir y él
desapareció (se fue a su mundo).
Al despertar, se vistió como todas las mañanas y bajo a desayunar, sus padres la
esperaban angustiados pues las directivas los llamaron a comentar lo sucedido.
La abrazaron y le pidieron perdón por no haberle puesto la justa atención, pero a
su vez le aconsejaron que no estuvo correcto lo que hizo en la escuela, así que
la acompañaron a arreglar la situación.
Al llegar vio que todos sus compañeros la recibieron con carteles pidiéndole
perdón por todo el daño que le habían hecho, le prometieron no volverla a juzgar
ni subestimar el gran talento artístico y fantástico que poseía. Dulce se sintió
demasiado conmovida y los perdono, les enseñó que su apariencia física no la
hacían horrible, que tenía muchas cosas bonitas en su interior y por supuesto
amaría compartir su talento.
Todos se abrazaron y ella con su lápiz mágico amplió un color mágico en sus rostros que les quitó las manchas y les devolvió las sonrisas, arregló el techo de la escuela agregándole color y plantas, cuando llegó la hora de ir a casa se sentía demasiado agotada, así que cenó y
se acostó a dormir cantando la poderosa canción. En sus sueños apareció Lucas, diciéndole:" Mejor amiga, mi pequeña dulce ya llegó la hora que con vivas más en el mundo real, haz amigos y sigue contagiando al mundo con tu color y
ternura, nosotros en nuestro mundo estaremos bien, nos creaste de la manera
más hermosa, pero es hora de que empieces a vivir allí afuera, estaré siempre
contigo y recuerda que este no es un adiós, sino un hasta pronto.
Realizado por: Valentina Junco, 1001, JM.





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